Ciudad Obregón vivió una noche amarga en la Arena ITSON, donde los Halcones no lograron levantar el vuelo y sufrieron una dolorosa derrota 93-76 en el cuarto juego de la serie semifinal.
Con las gradas a reventar y el ánimo por los cielos, la afición respondió como nunca, creando un ambiente vibrante y esperanzador. Sin embargo, el entusiasmo en las tribunas no logró contagiar al equipo, que vivió su actuación más gris justo cuando más se necesitaba.
El conjunto obregonense no encontró ritmo ni conexión en la duela, permitiendo que su rival tomara el control desde los primeros minutos y se llevara una victoria contundente que deja la serie cuesta arriba para los locales.
Ahora, Halcones deberá replantear su estrategia y buscar con urgencia recuperar su mejor versión si quiere seguir soñando con el campeonato.
