Este jueves, la ciudad de Hermosillo amaneció bajo un calor inusualmente intenso para la temporada, con temperaturas que rápidamente escalaron hasta colocarse por encima de los 40 grados centígrados.
Lejos de ser un día típico de marzo, el ambiente seco y el cielo completamente despejado han convertido a la capital sonorense en un verdadero horno desde las primeras horas. Especialistas atribuyen este fenómeno a la presencia de un sistema de alta presión que mantiene atrapado el calor en la región.
A lo largo del día, calles, avenidas y espacios abiertos han registrado una menor actividad, mientras que habitantes buscan refugio en interiores para evitar los efectos del calor extremo.
Ante este panorama, autoridades hicieron un llamado urgente a la población a no subestimar las altas temperaturas, recomendando mantenerse hidratados, usar protección solar y evitar actividades al aire libre durante las horas más intensas del día.
